La asertividad en los niños

VER ARTÍCULOS
La asertividad en los niños

En la vida aprendemos a reaccionar ante diversas situaciones de tres maneras, la primera de forma pasiva, la cual supone ocultar lo que queremos decir por temor o inseguridad, la segunda de manera agresiva, expresándonos con enojo o ansiedad y afectando nuestras relaciones personales y la tercera con asertividad, es decir logrando expresar ideas, opiniones y sentimientos de forma directa, honesta y respetuosa. Con asertividad logramos mejorar nuestras relaciones personales y además una mayor satisfacción personal al enfrentar las situaciones con seguridad y firmeza.

En el caso de los niños, la asertividad les permite aumentar su confianza en sí mismos, solucionar conflictos sociales, hacer respetarse como persona y saber respetar a los demás.

La tarea como padres respecto a como ayudar a nuestros hijos a desarrollar esta habilidad, como siempre comienza con el ejemplo, y con las dinámicas del hogar. Si nuestros hijos reconocen en nosotros una facilidad para expresarnos aun cuando estamos inconformes en las situaciones va a ser más fácil que empiecen a asimilar esta habilidad desde pequeños.

Nuestra actitud frente a nuestros hijos es un elemento importante en el desarrollo de la asertividad, es la clave para generar un ambiente propicio  para construir esta habilidad, escucharlos con atención, entender cuando expresan sus sentimientos, emociones y pensamientos, respetar lo que ellos dicen y porque lo están diciendo, animarlos a expresar lo que quieren y explicarles con argumentos justificados porque no cedemos ante diversas situaciones, no dejarnos llevar por el autoritarismo de padres y resolver las situaciones diarias por medio de un dialogo en donde las partes llegan a acuerdos después de expresar sus propios intereses, sin dejar a un lado la claridad sobre los limites pues allí se reconocen los derechos de todos.

Es importante decir que, aunque la conciencia del respeto de sus derechos en igualdad a los de los demás, es una reflexión que difícilmente podrá hacer antes de los 8 años, pues en este periodo los niños se centran en sus propias necesidades, desde muy pequeños como padres debemos incentivar en ellos formas respetuosas de pedir las cosas, agradecer, sentirse felices por los demás y a hacer respetar sus derechos, además de corregir siempre conductas agresivas y pasivas, por medio de una efectiva intervención, guiándolos hacia una reflexión acerca de su reacción ante la situación y una  identificación de sus emociones.

Otra acción que podemos usar es incorporar en nuestro lenguaje diario las palabras “derecho” y “derechos”, con frases como “tienes derecho a decir que no”, “tienes derecho a enfadarte”, “tienes derecho a sentir y a expresar ira”, “yo también tengo derecho a estar en desacuerdo contigo”, de esta manera los ayudaras a familiarizarse con sus derechos y los de los demás.

Cuando empiezan a aparecer los conflictos sociales de nuestros hijos es importante como padres, no intentar resolverlos sino guiar al niño en esa resolución ayudándolos a encontrar estrategias para lograrlo.

Guiando a nuestros hijos a desarrollar asertividad, conseguiremos que sean adultos seguros, respetuosos, con autoconfianza y capaces de solucionar y negociar desde sus necesidades hacia las de los demás.


Artículo desarrollado por el equipo Mom&Pro