La gratitud, una enseñanza para la vida

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La gratitud, una enseñanza para la vida

 

En varias ocasiones hemos hablado como el ser agradecidos cambia nuestra actitud ante la vida, porque nos permite apreciar los aspectos positivos de la realidad que estamos viviendo, esto hace que veamos la vida de otra forma, nos mantengamos auto motivados y con energía para continuar con mayor fuerza hacia nuestros objetivos, además de tener implicaciones en nuestra salud física porque las personas agradecidas tienen menos probabilidad de sufrir de estrés, ansiedad o depresión y hasta tienen mayor actividad física del hipotálamo, región del cerebro que controla funciones  como comer, beber, dormir, lo cual influye en el metabolismo. Además de ayudarnos a abrir los ojos hacia las cosas maravillosas de cada situación, haciéndonos más felices.

Por esta razón trabajar con nuestros hijos para que sean personas agradecidas puede llegar a ser un gran legado para sus vidas.

El ser agradecidos es una semilla para el desarrollo de otras habilidades que permitirán a tus hijos llevar una vida más tranquila, como la resiliencia y la empatía. Poder dar las gracias en un momento difícil de la vida puede ayudar a las personas a superar de manera más positiva dicha situación.

A continuación, te presentamos algunas maneras de incorporar el agradecimiento en tu hogar, para que puedas enseñar a tus hijos esta valiosa practica:


 1-  Seamos ejemplo de gratitud: Como siempre no podemos pretender enseñar nada a nuestros hijos sin que nosotros mismos no lo practiquemos, por lo que es importante que seamos coherentes con nuestro ejemplo, y le mostremos a diario nuestro agradecimiento a las cosas cotidianas que suceden en nuestras vidas. Que ellos nos escuchen dar gracias por el nuevo día, la familia, nuestro trabajo, etc, sembrará en su comportamiento esta buena práctica.


2- Demos gracias en familia: Todos los días antes de dormir reflexionen en familia sobre todas esas cosas que quieren agradecer, cada uno en voz alta mencione sus agradecimientos y diga porque quiere agradecer.


3- Las situaciones difíciles una oportunidad: cuando tu hijo se enfrente a un problema habla con él acerca de las cosas buenas que pueden salir de la situación y ayúdale a gradecer a pesar del momento difícil.


4- Ayúdales a valorar: enseña a tus hijos el esfuerzo que implica conseguir las cosas, que no crean que todo es fácil les ayudará a valorar más lo que tienen y por lo tanto a agradecer por ello. Trata de no complacer todos sus caprichos, ni de hacer comprar innecesarias, motívalo a conseguir lo que desea.

Enseñar a nuestros hijos a ser agradecidos no es una tarea fácil pero con constancia inculcaremos en ellos una habilidad maravillosa.


Artículo escrito por el equipo Mom&Pro